viernes, 29 de marzo de 2013

Nazareno que nace y muere infinitamente

Como cada año, sacan al nazareno a la calle, donde un ruidoso gentío lo espera. No va solo. Su madre lo acompaña. A las puertas de la iglesia los dos sienten las vibraciones en sus maderas por el ruido que hacen los instrumentos musicales al tocar el himno, himno que no sienten, pues no se identifican con él. Los dos sienten vergüenza ajena ante tal algarabía. A pesar de ir medio muerto y su madre detrás llorando, los transeúntes no bajan la voz ni perdonan tomarse tapitas made in Andalucía acompañadas de cervezas cruzcampo. Hay borrachos por doquier. Niños que no paran de moverse. Cáscaras de pipas junto a los pies de los feligreses. Lo echan a andar por las calles, ellos repletos de tesoros, mientras más de cinco millones de españoles se encuentran en situación de desempleo; mientras miles de españoles buscan en los contenedores de la basura: mientras caen en la desesperación al no tener nada que llevarse a la boca; mientras sus hijos no entienden de crisis y piden pan… Dios, ateo, como protesta manda infinitas gotas de lluvia que caen sobre los presentes. Se resguardan en los bares adyacentes, mientras unos pocos llevan a cristo y madre a toda carrera. Cristo ríe ante tanta hipocresía. No entiende que los feligreses miren más por un muerto que por los vivos, vivos que mueren poco a poco ante el tiempo que nos ha tocado vivir.
De joven buscaba una mesa para poder escribir y no la encontré. HOY, con las nuevas tecnologías, me he encontrado con la posibilidad de tener un blog y escribir, colgar fotos, vídeos, etc... Ya que casi todo el mundo tiene blog, no iba a ser de menos, y aquí estoy con un blog debajo del brazo. Si hasta los perros tienen blogs, por qué no hacerme  yo uno. Pues ea, empiezo...